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Wert: De Educación para la Ciudadanía a Educación Cívica y Constitucional.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte iniciaba su comparecencia en el Congreso con unas palabras en las que insistía en la importancia de la educación pública, utilizando como cita la Constitución de Cádiz. Después pasaba a abordar lo que van a ser las líneas maestras  de lo que llama reformas necesarias. Aporta una serie de datos y concluye que el problema de la educación no se debe a la falta de recursos sino a la gestión de los mismos.

Un buen uso es necesario, que duda cabe, pero lo que es imprescindible es que esos recursos no se reduzcan para la escuela pública, tan necesaria, según el señor Wert afirma. Por lo pronto, en el último curso la inversión en Educación ha menguado bastante en algunas comunidades como Madrid, Valencia, o Castilla la Mancha, todas ellas gobernadas por el mismo partido del cual el señor ministro forma parte, con claras tendencias a la privatización (esto también es gestión de recursos). Quizás el nuevo  ministro de Educación vaya a seguir derroteros diferentes, al margen del partido.

Entre las medidas que se van a implantar se tocan algunas cuestiones de manera prioritaria como el estatuto de la carrera docente, la necesidad de autonomía de los centros, los cuales serán evaluados a través de pruebas externas, la nueva estructura de la etapa de secundaria, las universidades, etc. También se encuentra, en el punto 5 la sustitución de Educación para la Ciudadanía por Educación Cívica y Constitucional:

Comparecencia en el Congreso

5. Educación para la Ciudadanía

“Quisiera anunciar también esta comparecencia de líneas generales, Señorías, la sustitución de la asignatura de Educación para la Ciudadanía por una nueva asignatura de Educación Cívica y Constitucional.

Una asignatura que ha estado acompañada desde su nacimiento por la polémica y que creó una seria división en la sociedad y el mundo educativo. Porque el planteamiento de la asignatura iba más allá de lo que debería corresponder a una verdadera “formación cívica”, conforme a las directrices y orientaciones formuladas por el Consejo de Europa.

De acuerdo a nuestro compromiso electoral, proponemos una asignatura cuyo temario esté libre de cuestiones controvertidas y susceptibles de adoctrinamiento ideológico. La materia debe centrarse en proporcionar a los alumnos el conocimiento de la Constitución como norma suprema que rige nuestra convivencia, la comprensión de sus valores, de las reglas de juego y de sus instituciones, mediante las cuales se conforma una sociedad democrática y pluralista, así como de la historia e instituciones de la Unión Europea, de la que España forma parte.

Ésta es, Señorías, una asignatura que considero especialmente relevante porque, como ya he dicho al inicio de mi intervención, creo que la educación tiene una función esencial, y es la de conseguir formar a ciudadanos libres y responsables, con capacidad para ser sujetos activos de nuestra sociedad democrática. Sin duda esta nueva Educación Cívica y Constitucional servirá a tal fin, y no a ningún otro.”

La primera pregunta que se nos plantea, es por qué es tan importante la sustitución de una asignatura por otra. ¿Va a ser una de las claves que permitan reducir el fracaso escolar, causa fundamental de las reformas planteadas?. Parece que no, parece que se ha colado, entre tanta reforma, un cambio que responde a otras valoraciones.

La causa parece ser acabar con la polémica que desde su implantación generó la asignatura, debido, fundamentalmente, a algunos contenidos controvertidos y que pueden dar lugar a adoctrinamiento, según el ministro.

“Wert no ha entrado en el detalle de si se mantendrán los capítulos que se refieren a los nuevos modelos de familia o a los homosexuales.«En la medida en que se explique en la Constitución podrán entrar esas y otras cuestiones, desde una óptica pluralista y sin adoctrinamiento».”

“Los principales opositores han sido los propios padres quienes desde el principio criticaron el «alto contenido adoctrinador» de la asignatura, que introduce por primera vez en el currículum escolar la denominada «filosofía de género». Algunos libros de texto y materiales educativos pronto pusieron al descubierto esa carga ideológica de EpC en materias muy controvertidas, al introducir entre sus contenidos temas como «los nuevos modelos de familia», las relaciones homosexuales, el aborto o la educación afectivo-emocional.

No se quiere entrar en detalle pero los temas polémicos parece que son claros.

Pero quién está detrás de la polémica. Ya hemos visto que algunos padres, pero también y quizás en primera instancia La Iglesia Católica. Ya sabemos que lo que dice la Iglesia va a misa, porque es dueña de una verdad basada en la fe, que debe se revelada, y que extiende y muchas veces impone como si fuese la única. Lo suyo no es adoctrinamiento.

“Los obispos viven desde hace décadas en constante disputa educativa contra los Gobiernos de turno. Pero sienten que ahora se juegan más. El campo de batalla es la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Según los prelados, el Estado pretende con esa materia “la formación obligatoria de las conciencias”, un campo en que la Iglesia católica se siente desde siglos dueña y señora. Lo sostiene con ahínco el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el jesuita Juan Antonio Martínez Camino. El cardenal Antonio Cañizares, primado de Toledo y vicepresidente de la CEE, remacha esa idea con mayor severidad. “Colaborar en la implantación de la nueva asignatura es colaborar al mal”, dice.”

“No hay que olvidar que la Conferencia Episcopal Española encabezó la rebelión contra Educación para la Ciudadanía, enarbolando sobre todo un enrevesado argumento sobre la utilización de la palabra género en lugar de sexo dentro de una materia que , en general, se proponía enseñar el respeto a la diversidad y el rechazo del racismo, la xenofobia o la homofobia; la igualdad entre hombres y mujeres, los derechos y deberes de los ciudadanos y las sociedades democráticas dentro de lo que marca la Constitución española y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La iglesia veía en la palabra “género” una mención a la homosexualidad vista desde la “ideología de género”: el sexo, es decir, ser varón o ser mujer, es suplantado por el género, algo que, dicen, puede ser cambiante, esto es, una elección.

(…)

Sin embargo, la redacción de la asignatura de Ética que creó el Gobierno del Partido Popular en 2000 no despertó ningún rechazo, a pesar de tener una redacción prácticamente idéntica: […] ayudar de modo importante a los alumnos a la construcción de una conciencia moral y cívica acorde con las sociedades democráticas, plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos.[…] ir asumiendo de modo crítico, reflexivo y progresivo el ejercicio auténtico de la libertad, de sus derechos y de sus deberes individuales y sociales en un clima de respeto y de tolerancia positiva hacia otras posturas morales, políticas y religiosas diferentes a las de su cultura original.”

Hay temas de los cuales mejor no hablar, no entrar en polémica o acallarla para contentar a un determinado sector de la población, así volvemos a llenar los armarios, evitamos la presencia incómoda de lo diferente, eso sí con mucho respeto y tolerancia. Como bien dice el colectivo Arcópoli “La postura adoctrinante de invisibilizarnos no es aceptable.” Colectivo que, por cierto,  también nos recuerda que en la Constitución Española  apenas se hace referencia a cualquier realidad no heterosexual sino como: “cualquier otra circunstancia personal o social”. Es decir si el “concepto principal” será el de las normas constitucionales y el de las instituciones españolas y europeas, y la constitución aborda el tema de una manera sumamente genérica, el silencio parece asegurado. Se recortará la realidad para amoldarla a una visión única y sesgada.

Desde Arcópoli queremos hacer constar también al Gobierno de España que la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad no son controversias, sino realidades. Les recordamos que el 71,2% de los jóvenes votantes del partido que les sustenta están a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, con lo que tal vez ya es hora de que se vayan actualizando y cierren su homofobia, bifobia y transfobia en un armario, centrándose en la lucha contra el acoso escolar por orientación sexual e identidad de género y no en contentar a los sectores más retrógrados de la sociedad española

Pero la polémica no acaba aquí, para poner ejemplos de cómo se adoctrina en Educación para la Ciudadanía, en su entrevista en la Cadena Ser, el ministro Wert eligió un par de citas: “Los capitalistas son como ratones en una rueda que corre más deprisa con el fin de correr aún más deprisa”, era una de ellas. Parece que se equivocó ya que dichas citas pertenecen a un libro que no era libro de texto de la asignatura.

La editorial Akal ha respondido:

“Es un ensayo dirigido al público en general pero nunca ha sido un libro de texto y nunca se ha comercializado como tal, por lo tanto el ministro o miente, o demuestra una ignorancia supina, o ambas cosas”, ha señalado a la SER el subdirector de Edición de la Editorial AKAL. Jesús Espino ha mostrado su malestar por lo que considera “manipulaciones interesadas que faltan a la verdad” y ha señalado que la editorial está sopesando algún tipo de actuación, sin descartar incluso las legales, para exigir una rectificación pública al ministro Wert y zanjar la polémica.

(…)

La editorial recuerda que ya hace cinco años fue objeto de una campaña de tergiversación y manipulación por parte de los sectores más conservadores opuestos a la asignatura y tuvo que salir al paso de las mismas acusaciones falsas. Por eso considera sorprendente que el ministro Wert vuelva a alinearse con las mismas falsedades que ya suscitaron varios desmentidos formales por su parte en 2007.”

La respuesta del ministro:

…”Tras la controversia generada, el ministerio insiste en que el libro se incluye en una colección titulada “Biblioteca de Aula” y por tanto va dirigido a la comunidad educativa y en ese sentido “ha podido llegar a cualquier colegio y a cualquier alumno”.

Según este argumento, ¿habría que blindar las escuelas y prohibir la entrada de cualquier libro que no estuviera homologado por el ministerio?.

En el aula, un profesor puede utilizar cualquier libro, siempre que su uso esté contextualizado, comentado o criticado. Que sea adecuado y conveniente para la educación del alumnado, la cual incluye el conocimiento de las diferentes opiniones políticas o posturas ante la sociedad. La labor del profesor será favorecer ese conocimiento, favoreciendo una actitud crítica para que los estudiantes puedan decidir por sí mismos. No se trata de censurar, sino de dar una visión diversa y desde distintos puntos de vista del mundo.

 ***

En definitiva se ha sustituido una asignatura por otra. Ya hemos visto cuál parece ser el motivo. No se trata de revisar lo ya existente o incluso cambiarlo, si es necesario, para mejorarlo, sino de evitar temas controvertidos y adoctrinar por omisión.

De hecho, el ministro ante la falta de contenidos específicos, “el planteamiento es muy genérico”, y en un ejercicio aparentemente consultivo (sólo se escucha a quien no sea molesto) estudiará algunas propuestas:

“Profesionales y voluntarios de emergencias y protección civil han pedido que la formación en estas cuestiones tenga cabida en la futura materia de Educación Cívica y Constitucional (ECC) o, al menos, en la enseñanza en general. A esto, el ministro ha respondido en twitter que le gusta la idea y que hay que considerar el fondo, pero ha matizado que habrá que ver si encaja en esta nueva materia o cabe incluirla en otra área.

El planteamiento de la futura ECC, que será obligatoria como EpC, es muy genérico por el momento, a falta de conocer los detalles, según han reconocido fuentes ministeriales, que se han remitido a la exposición de Wert de hace una semana en el Congreso de los Diputados.”

Las posibilidades se multiplican en esta improvisación, y las Comunidades Autónomas ya han entrado en la polémica. Algunas sugiriendo y otras decidiendo por su cuenta. Esperemos que el asunto no se le vaya de las manos.

“El consejero de Educación del Gobierno de NavarraJosé Iribas, ha planteado este miércoles que se analice “en profundidad” la posibilidad de impartir los contenidos relativos a educación cívica y constitucional a través de asignaturas de contenido social ya existentes, sin necesidad de crear una asignatura específica.”

“Si el Gobierno quiere que se enseñe la Constitución, en Cataluña se estudiará el Estatut”. Así de tajante se mostró este lunes la consejera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, al ser preguntada por la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC), que el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, ha bautizado como Educación Cívica y Constitucional.

Otro contenido que se podría plantear podría ser la separación entre niños y niñas en los colegios financiados con dinero público. Aunque sobre este tema no ha habido, tampoco, ninguna consulta. Eso sí, hemos escuchado precisamente la opinión del Colegio Tajamar (véase caso Tajamar) sobre el asunto:

“Alfonso Aguiló, director del colegio Tajamar (concertado, diferenciado), uno de los más prestigiosos de España, afirma: «No consideramos que la coeducación sea peor que la diferenciada, pero tampoco aceptamos como un dogma que sea mejor. Supongo que habrá alumnos a los que les vendrá mejor la mixta y a otros la separada. Lo que me parece obsoleto es pretender imponer un modelo único»”

Por último, este artículo comenta la comparecencia del ministro en el Congreso y aporta una interesante comparación entre las horas que se dedican a Educación para la Ciudadaní ay la asignatura de Religión en la enseñanza pública:

“Y otro pequeño detalle que brindo al nuevo ministro: si quiere que me crea que de verdad está en contra del adoctrinamientoelimine la asignatura de Religión del currículo y elimine los idearios de los centros privados y concertados (y entérese de paso de que en los públicos no existe ideario para imponer y adoctrinar).

 Por cierto, ¿sabéis cuánto tiempo y dedicación del currículo supone el área de Educación para la Ciudadanía en las etapas de Primaria y ESO? Pues  sólo representa el 1,1% del tiempo y currículo de primaria y el 0,8 % en la ESO. ¿Sorprendente? Pues de eso hablamos… En cambio, otras áreas tan doctrinales como la Religión representan hoy día 9 horas en toda la Primaria y 5 horas en la etapa de ESO (el 6,6% del currículo en Primaria y el 4,1% de todo el currículo de ESO). A todo hay quien gane… Pero No acaba aquí todo. Hay a mi juicio otras prioridades en materia educativa que debieran preocupar a políticos, periodistas y ciudadanía en general”

2 comentarios sobre “Wert: De Educación para la Ciudadanía a Educación Cívica y Constitucional.

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