También recomendamos este artículo donde se muestran algunos casos concretos de escuelas rurales amenazadas y de cómo afectarían esos posibles cierres al entorno local y a las familias afectadas. Además se dan argumentos que contradicen la razones que esgrimen algunas consejerías autónomas para acabar con ellas.
Escuela rural en peligro de extinción
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/06/01/actualidad/1338581843_000897.html
(…) Esas aulas unitarias son las que están en el punto de mira. “Probablemente sea más caro, pero estamos hablando de personas, de niños, de familias y a largo plazo el desarraigo social y cultural es muy elevado”, dice la especialista de la Universidad de Barcelona Roser Boix.
En todo caso, el argumento de Castilla-La Mancha para el cierre no ha sido el dinero, sino la calidad. Hablan de “falta de igualdad de oportunidades; imposibilidad de socialización con otros alumnos de su misma edad; falta de atención, al estar agrupados en un mismo espacio alumnos con distintos niveles y falta de los medios”, enumera un portavoz.
Sin embargo, en la vecina Castilla y León, también gobernada por el PP, con la mayor población escolar en entornos rurales y con unos resultados en el informe Pisa por encima de los de Suecia o Alemania, la consejería repite una y otra vez su apuesta por la escuela rural. “Es una apuesta por la pervivencia del mundo rural”.
De hecho, Boix habla de las bondades pedagógicas de las aulas rurales. “En un aula unitaria todo se oye y todo se ve, es decir, los alumnos de ciclos inferiores escuchan y comparten en muchas ocasiones conocimientos destinados a alumnos mayores; este hecho, muy importante en la construcción del conocimiento por parte del alumno, permite que éste avance conocimientos si se trata de un alumno de ciclo inferior o consolide si se trata de un alumno de ciclo superior que está “escuchando” lo que está aprendiendo un alumno de ciclo inferior”. De hecho, viendo cómo funciona la escuela de Garciotum —donde algún chaval de quinto de primaria da ya los contenidos de sexto—, se parece mucho a esa receta en la que insiste la OCDE: enseñanza individualizada.


